| 3 cuotas de $6.996,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.990,00 |
| 1 cuota de $20.990,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.990,00 |
| 3 cuotas de $6.996,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.990,00 |
| 9 cuotas de $3.433,03 | Total $30.897,28 | |
| 12 cuotas de $2.882,80 | Total $34.593,62 |
| 3 cuotas de $7.645,95 | Total $22.937,87 | |
| 9 cuotas de $3.696,33 | Total $33.267,05 | |
| 12 cuotas de $3.167,04 | Total $38.004,49 |
| 3 cuotas de $8.099,34 | Total $24.298,02 | |
| 6 cuotas de $4.507,25 | Total $27.043,52 |
| 6 cuotas de $4.164,06 | Total $24.984,40 |
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. Y a la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. El mundo es eso reveló . Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros, otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
