| 3 cuotas de $7.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 1 cuota de $22.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 3 cuotas de $7.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 9 cuotas de $3.796,05 | Total $34.164,51 | |
| 12 cuotas de $3.209,24 | Total $38.510,93 |
| 3 cuotas de $8.426,43 | Total $25.279,31 | |
| 9 cuotas de $4.111,56 | Total $37.004,11 | |
| 12 cuotas de $3.532,70 | Total $42.392,48 |
| 3 cuotas de $8.898,17 | Total $26.694,53 | |
| 6 cuotas de $4.975,78 | Total $29.854,73 |
| 6 cuotas de $4.633,05 | Total $27.798,31 |
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. Y a la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. El mundo es eso reveló . Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros, otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
