| 3 cuotas de $10.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.500,00 |
| 1 cuota de $30.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.500,00 |
| 3 cuotas de $10.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.500,00 |
| 2 cuotas de $16.441,02 | Total $32.882,05 | |
| 6 cuotas de $6.031,37 | Total $36.188,25 | |
| 9 cuotas de $4.687,85 | Total $42.190,65 | |
| 12 cuotas de $3.836,90 | Total $46.042,80 |
Inolvidables como las buenas canciones, los doce cuentos que integran el debut literario de Santiago Featherston tienen el raro don de establecer una inmediata y feliz complicidad con el lector.
No importa que transcurran en una biblioteca, un gimnasio o en la glorieta de una casona venida a menos, ni que sus personajes parezcan seres grises, con ocupaciones más o menos convencionales, fáciles de pasar por alto en esquinas y plazas de una ciudad. Toque lo que toque, la mirada cálida, ligera y un poco melancólica de Featherston convierte a sus protagonistas en criaturas casi legendarias y a las circunstancias que viven, en escenas llenas de gracia e invención.
Algo más tienen en común los cuentos de Una canción que dure para siempre: la ciudad de La Plata y sus alrededores. Es allí donde se producen las despedidas y los encuentros, las derivas narrativas que terminan en situaciones extraordinarias, las historias que contienen otras historias y los «momentos mágicos» que Featherston, como pocos, sabe crear.
